Entorno natural
Getxo muestra una bella mezcolanza de paisajes naturales terrestres y marinos. Desde los ríos hasta las playas, podemos encontrar numerosos paraísos donde relajarnos y donde conocer todo tipo de ejemplos de flora y fauna.
En los últimos años se han realizado grandes esfuerzos por mantener y mejorar nuestra riqueza medioambiental. Se han creado bidegorris (carril bici), paseos y zonas peatonales por la costa y por el interior del municipio, se han recuperado y limpiado ríos, con fauna y flora protegidas, se han habilitado parques y zonas verdes con especies arbóreas identificativas y se ha logrado un municipio sin ruido y sin atmósfera contaminada.
Las playas de Getxo

Getxo posee varios kilómetros de costa donde la fuerza del Cantábrico ha ido dibujando los límites marítimos del municipio. Desde sus acantilados se puede contemplar a la gente disfrutando de las olas. En Gorrondatxe y Barinatxe se conservan dunas, algo en vías de extinción en el Cantábrico. Nuestras playas están dotadas de todos los servicios: Las Arenas (Las Arenas-Getxo), Ereaga (Algorta-Getxo), Arrigunaga (Algorta-Getxo), Gorrondatxe-Aizkorri (Andra Mari-Getxo), Barinatxe- La Salvaje (Andra Mari-Getxo).
Fauna
El litoral getxotarra es una pequeña franja del litoral vizcaíno que presenta gran variedad de fondos diferentes en el que se encuentran casi todas las especies de peces de la costa cantábrica: lubinas, doradas, mojarras, abadejos...
En Getxo también aparecen diferentes especies de aves, desde los cormoranes que invernan en El Abra a las gaviotas que se han adaptado magistralmente a nuestro hábitat.
El Humedal de Bolue
Se localiza junto al arroyo mejor conservado de Getxo, debido a la escasez de viviendas que hay en el lugar y a que la mayor parte de los terrenos que lo protegen son campas colonizadas a la primitiva aliseda, con saucos, endrinos, sauces y alisos.
Presenta una notable variedad de aves migratorias que conviven con patos, ranas, tortugas, peces, etc.
En esta zona se halla la Ermita de Santa Columba de Rotaetxe, que data del siglo XVI. Es una pequeña construcción en sillarejo y mampostería, cubierta con armazón de madera al descubierto. La precede un pórtico de dimensiones regulares, separado de la nave por un murete y barrotes de madera.






